viernes, 30 de diciembre de 2011

La importancia de un saludo

  • Esta es un historia que ocurrió no importa dónde ni cuándo, pero la voy a narrar por la importancia del mensaje que tiene dentro.

Un día terminando su horario de trabajo, fue uno de los obreros que trabajaban en el interior de un frigorífico para inspeccionar algo, pero por un descuido, la puerta se cerró con el seguro y quedó atrapado dentro del refrigerador.

Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar pidiendo ayuda, pero nadie lo escuchaba, la mayoría de los trabajadores ya habían terminado su turno y se habían marchado a sus casas; además era casi imposible escuharlo por el grosor que tenía esa puerta.

Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte.

De repente, se abrió la puerta, el guardia de seguridad de la empacadora entró y lo rescató. Después de esto, le preguntaron al guardia por qué razón se le ocurrió abrir esa puerta si no era parte de la rutina de su trabajo. El explicó: Llevo trabajando en esta empresa 25 años; cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero él es el único que me saluda en las mañanas y se despide de mí en las tardes. Los demás trabajadores me tratan como si fuera invisible. Y hoy me dijo "Hola" a la entrada en la mañana, pero nunca escuché su "Hasta mañana" en la tarde. Yo espero por ese "Hola", "Buenos días", "Chau" o "hasta mañana", todos los días. Sabiendo que no se había despedido de mí, pensé que debía estar en algún lugar del edificio, por lo que entonces lo busqué hasta que lo encontré.

!ESA ES LA BELLEZA DE UN SALUDO!

Quisiera que el amigo que lea esta historia, me dé su opinión sobre ella. Gracias y buenos días!

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